Porque estoy bien con mis amigas. Aunque me haya alejado de una.
La verdad es que nunca entendí porque se volvió de este modo todo esto.
De un día para el otro me estabas delirando. Pero yo te seguí tratando bien.
Un día me agarró el mal humor y te deliré. UNA SOLA VEZ.
¿Y ahora decís que yo te deliro? Dejate de joder.
Hablas mal de mi con nuestras amigas compartidas como si fuera la basura más grande.
Y me hartó que no me lo dijeras en la cara.
Y cuando te dije que me dijeras que te pasaba y que no entendía porque estabas enojada conmigo, te quedaste callada.
Ahora mismo prefiero no preocuparme por eso, estoy disfrutando este momento preciso con poder estar tan bien, aunque sea poco tiempo.
Yo siempre voy a estar abierta a dar disculpas si me equivoque y a perdonar por cualquier cosa, pero si no hay cooperación de tu parte, no es mi culpa.
A VOS TE HABLO, RUTH SCOONES.
No hay comentarios:
Publicar un comentario